Álvaro, 40 días

Álvaro parecía no querer dormir, tenía hambre, miraba a su alrededor con esos ojazos oscuros, hasta que tras intentarlo durante un rato largo meciéndolo y acariciándolo empezó a bostezar y al final se quedó dormido. Entonces fue cuando pudimos comprobar la ternura de este bebé a través de varias poses desnudo y otras con un conjunto azulado, mientras el sueño profundo lo mantenía dormido, ajeno a esa cámara que no lo perdía de vista.

Os dejo unas fotos de la sesión, espero que os gusten y podáis conocer a este pequeño duende.

Gracias a Fran y Estefanía por su paciencia y por darme esta oportunidad de fotografiar a su bebé, os lo agradezco enormemente.

Álvaro, 40 días.

 
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